
Existen escasas -aunque contundentes-
pruebas documentales acerca de la llamada “Solución final” por los nazis que no
fue, sino, otra cosa que la fría, implacable y precisa planificación de la Shoá
(Holocausto) del pueblo judío.
Las pruebas del horror
Si el “Diario de Ana Frank” es un testimonio particular y personal, conmovedor
y, desde el punto de vista histórico, podría clasificarse de testimonio
contemporáneo a los hechos. También es cercano a la Historia Oral -que tanto ha
servido para la reconstrucción de las vivencias cotidianas, dentro del campo de
la historiografía contemporánea, especialmente-.
Los llamados “Protocolos de la Conferencia de Wannsse”, son una demoledora
confesión de la preparación y planificación del crimen del régimen nacionalsocialista
contra el pueblo judío. No significan que eso se iba a perpetrar, sino que, en
su ya comenzada perpetración, se iba a intensificar. Por cuanto dicho crimen
-el genocidio- ya se estaba realizando desde, al menos, el establecimiento de
las leyes raciales de Nuremberg. En efecto, aquí, al organizar lo que será la
etapa final o “Solución final” del exterminio los dirigentes
nacionalsocialistas, confiesan de plano.
La confesión del horror y el delito no era lo que pretendían los jerarcas
nazis, por supuesto. En realidad, no deseaban dejar huellas de sus manos
manchadas en sangre, pero es lo que sucedió: la tinta reveló la sangre.
Mundos narrativos y
ucronías interesantes
Respecto al hermetismo buscado, hay unas interesantes reflexiones noveladas en
la obra "Patria", de Robert Harris. Que es una ucronía (un género
narrativo que se caracteriza porque, la acción, se desarrolla en un mundo
formado a partir de un momento del pasado, en el que algún acontecimiento
sucedió de forma diferente a como sucedió en el mundo real), en la que se
muestra una trama policial con el trasfondo político de Wannsee... veintidós
años después. Se trata de una Europa que vive los años sesenta del pasado siglo
y, en la cual, Alemania habría ganado esencialmente la II Guerra Mundial. La
URSS, tras los Urales, mantendría una resistencia a base de guerra de
guerrillas, y los Estados Unidos quedarían al margen.
Pero, todo ese escenario narrativo, sólo es la excusa argumental del autor para
imaginar una dimensión mayor del horror, una imaginación que la Historia no
puede permitirse pero la novela sí: que hubiese podido suceder si lo preparado
en Wannsee hubiese tenido éxito -lo cual implicaba la victoria alemana, por eso
Harris establece ese escenario narrativo, ese mundo posible que es la ucronía
dentro de los mundos posibles literarios, a medio camino de éstos y la
ciencia-ficción.
Hay más novelas sobre el tema del Tercer Reich y las ucronías como "El
hombre en el castillo" de Philip K. Dick, o "En presencia de mis
enemigos" de Harry Turtledove toca el tema de una Alemania nazi victoriosa
y... cómo sobreviven de manera oculta y estremecedora unos pocos judíos que
escaparon a la Shoá.
Pero la Conferencia de Wannsee anda lejos de la ciencia-ficción y de la ucronía
narrativa, fue algo que sucedió y sabemos como y por qué sucedió, contemplemos
primero el escenario: los lagos de Wannsee al oeste de Berlín.
Los lagos de Wannsee
El nombre Wannsee (en alemán: Großer Wannsee) se refiere a un conjunto de dos
lagos que se encuentran al suroeste de la ciudad de Berlín, en una zona de
recreo de los berlineses, los dos lagos se hayan unidos entre sí, dependen en
lo hidrográfico del río Havel y dan nombre al distrito en el que se localizan.
De ambos lagos, el mayor se denomina Großer Wannsee (Gran Wannsee) y el menor
Kleiner Wannsee (Pequeño Wannsee), tatno uno como otro se encuentran en el río
Havel, solamente están separados por el puente de Wannsee.
La zona de Wannsee, como se ha dicho, resulta ser un punto central de recreo y
ocio para los berlineses, sus aguas y sus bosques forman ya un atractivo
natural. Por eso los berlineses adinerados tenían y aún tienen en él palacetes,
mansiones, segundas residencias y hasta casas de campo, para pasar allí sus
momento de ocio, sea vacacional o sea de fin de semana.
En Wannsee se encuentra también un notable conjunto artificial, ideado y
construido por Richard Ermisch -arquitecto, diseñador y pintor- y su colega
Martin Wagner -arquitecto y urbanista, adherido al expresionismo-, se trata del
Strandbad Wannsee, construido entre 1920 y 1930, todavía durante la República
de Weimar, y es un centro lúdico y de diversión, con una serie de edificios
alargados y bajos que recuerdan a una sucesión de dunas, el Strandbad Wannsee
presenta una de las playas artificiales más largas de Europa.
Actualmente, dentro del distrito de Wannsee, el edificio donde se reunieron los
jerarcas nazis, para preparar la Shoá, se ha convertido en monumento
conmemorativo, es una casa-museo y centro educativo respecto a la Shoá..
La reunión en la Villa
Marlier
En el distrito de Wannsee se halla la Villa Marlier, un edificio construido a
principios de la I Guerra Mundial, entre 1914 y 1915, fue el lugar escogido por
Reinhard Heydrich -jefe de las SD y la Gestapo; el jefe del conjunto de las SS
era el Reichsführer Heinrich Himmler- para organizar una reunión. La reunión la
había ordenado el Reichsmarshall Hermann Göering, sin duda a iniciativa de
Hitler -en esa época Göering era el "primero" en la linea sucesoria
de Hitler-, y su motivo era abordar que "solución" encontrar al
"problema judío" -que solo era problema para los nazis y su delirante
cosmovisión antagónica-.
Heydrich convoca la reunión en la Villa Marlier, en enero de 1942, y llama a
todos los oficiales superiores nazis cuyos departamentos se verían,
presumiblemente, implicados en la preparación y ejecución de la llamada
"Solución final", que no es otra cosa que el exterminio de los judíos
de toda Europa. No solo de la Europa ocupada en esos momentos por los nazismo,
sino ...de toda, así se hablan de países no beligerantes o neutrales como
España, Portugal, Suiza, Suecia, o Turquía, por ejemplo.
Lo cual demuestra, ya, que se trata de la previsión de un acto sacrificial
monumental -a escala inimaginable- y que, además, incluía, sin el menor
complejo, a países donde teóricamente los nazis no tenían ninguna autoridad. Ni
por si misma, ni por "derecho de conquista".
Lo que indica, a su vez, que la idea era aumentar exponencialmente el
genocidio, que ya se estaba ejecutando, y que, se contemplaba, el continuarlo y
acabarlo tras el fin de la guerra. Luego, la excusa que dan algunos elementos
revisionistas respecto a que, en esa reunión, se trata "simplemente"
de preparar “medidas” de "precaución" para aislar a "enemigos
potenciales" en "campos de prisioneros se derrumba absolutamente. Ni
Irving, ni Garaudy -si bien, este último más matizable- ni otros revisionistas
pueden hacer nada frente al clamoroso testimonio que representan los protocolos
de Wansee,
Las convocatorias de Wannsee
Es el Reichsmarshall Hermann Göering, en
1942 segundo de Hitler, quién se encarga de convocar la reunión, lo hace
“puenteando” al Reichsführer de las SS Heinrich Himmler -con quién mantenía una
enconada lucha por ser el previsible sucesor de Hitler y, entre tanto, su
segundo- y encargando la cuestión al jefe de las SD y la Gestapo Reinhard
Heydrich, que será el convocante directo de los jerarcas de aquellos
departamentos del régimen que considere afectados en la cuestión.
Convocatoria y
asistencia a la reunión
¿Por qué la orden por escrito no sale directa de Hitler? Pues para no mancharse
las manos, por eso se lo encarga a Göering. Éste, que tampoco desea figurar
demasiado directamente pero sí ejecutarlo a complacencia de Hitler se lo
encarga a Heydrich -así le hace un feo a Himmler, y, además, da poder ejecutivo
a su máximo rival dentro de las SS que era, también, su teórico segundo, ni más
ni menos, que el el jefe de la Gestapo y las SD... Reinhard Heydrich-.
La carta de Göering -que es de julio de 1941- a Heydrich dice lo que sigue:
Berlin, 31 de Julio de 1941
Der Reichsmarschall des
Großdeutschen Reiches
[Mariscal del Gran Reich
Alemán]
Beauftragter für den
Vierjahresplan [Plenipotenciario para el Plan Cuatrienal]
Vorsitzender des
Ministerrats für die Reichsverteidigung [Presidente del Consejo de Ministros
para la Defensa del Reich]
Al Jefe de la Policía de
Seguridad y del SD
SS Gruppenführer Heydrich
Berlin
Complementando la tarea
puesta a su cargo en el edicto fechado el 24 de enero de 1939, y que consiste
en resolver la cuestión judía de la manera más conveniente posible, dada las
condiciones presentes, por medios de emigración, o de evacuación, le encargo
que efectúe los preparativos necesarios relacionados con la organización y los
aspectos prácticos y materiales, con objeto de conseguir una solución global
[Gesamtlösung] de la cuestión judía en las esferas de influencia alemana de
Europa.
En la medida en que esto
atañe las competencias de otras instancias centrales, éstas deberán ser
involucradas.
Le encargo, además, me
someta con rapidez un plan global de las medidas prácticas materiales y de
organización, para la ejecución de la deseada solución final [Endloesung] de la
cuestión judía.
GÖERING
Primera Carta de
Reinhard Heydrich convocando la reunión
A su vez Heydrich convocó a los departamentos que consideró adecuados para el
“encargo” y escribió, a su vez, este modelo de comunicado a los asistentes:
Jefe de la Policía de
Seguridad Berlín SW 11, 29 de noviembre de 1941
y del SD Prinz-Albrecht-Str.
6
IV B 4 – 3076/41g (1180)
Personal
Señor
Subsecretario de Estado
Luther
Ministerio de Asuntos
Exteriores
Berlín
Estimado Parteigenosse
[miembro del Partido] Luther:
Con fecha de 31 de julio de
1941 el Reichsmarschall des Grossdeutschen Reiches (Mariscal del Gran Reich
alemán) me encargó que efectuara, junto con las otras "instancias
centrales" pertinentes, los preparativos necesarios relacionados con la
organización y los aspectos prácticos y materiales para conseguir una solución
global de la cuestión judía en Europa, y que le sometiera con rapidez un plan
global a estos efectos. Adjunto fotocopia de dicho mandato.
Considerando la
extraordinaria importancia de estas cuestiones, y a fin de llegar a un acuerdo
con las instancias centrales pertinentes sobre los aspectos relacionados con
esta solución final, sugiero que estas cuestiones sean objeto de una discusión
conjunta, especialmente en razón de que desde el 15-10-1941 ya se están
evacuando continuamente judíos del territorio del Reich, incluido el
Protectorado de Bohemia y Moravia, hacia el Este.
Por lo tanto, lo invito a
asistir a un encuentro con este fin, seguido por un desayuno, el 9 de
diciembre, a las 12.00 horas, en la oficina de la Comisión Internacional de la
Policía Criminal, Berlín, Am kleinen Wannsee Núm. 16 [tachado a mano y
corregido] Am Grossen Wannsee Núm. 56/58.
[Anotación manuscrita: Calle
cambiada después de una llamad telefónica del Sturmbannführer (mayor) Günther
el 4 de diciembre de 1941.]
He enviado cartas del mismo tenor
al Gobernador General Dr. Frank, al Gauleiter Dr. Meyer, a los Secretarios de
Estado Stuckart, Dr. Schlegelberger, Gutterer y Neumann, como también al
Reichsamtsleiter Director Dr. Leibbrandt, al SS-Obergruppenführer [teniente
general] Krüger, al SS-Gruppenführer (general de división) Hoffmann, al
SS-Gruppenführer [general de división] Greifelt, al SS-Oberführer [general]
Klopfer y al Director Ministerial Kritzinger.
¡Heil Hitler!
Atentamente
[fdo. Heydrich]
Segunda y definitiva
carta de Heydrich convocando la reunión
Reinhard Heydruch tuvo que suspender la reunión prevista para el 9 de diciembre
de 1941, así que vuelve a escribir a Luther para volver a convocarlo, ahora sí,
el 20 de enero de 1942, obviamente deseaban pasar las Navidades sin “trabajo”,
está es la segunda carta de Heydrich a Luther:
Jefe de la Policía de
Seguridad y del SD
Praga,
8 de enero de 1942
C.d.S. B. No. 18/42
Señor
Subsecretario de Estado
Luther
Ministerio de Asuntos
Exteriores - Berlín
Estimado Parteigenosse
[miembro del Partido] Luther:
La reunión sobre la solución
final de la cuestión judía y las preguntas relacionadas prevista para el 9 de
diciembre de 1941 tuvo que ser cancelada a último momento, debido a ciertos
acontecimientos que fueron dados a conocer repentinamente y que hicieron
imposible la asistencia de algunos de los señores invitados.
Dado que el debate de los
asuntos en cuestión no permite dilación alguna, lo invito nuevamente a una
reunión, seguida por un desayuno, el 20 de enero de 1942, a las 12.00 horas, en
Berlín, Am Grossen Wannsee 56-58.
El círculo de señores
invitados e indicados en mi carta anterior queda sin cambios.
¡Heil Hitler!
Atentamente
[fdo. Heydrich]
Transcripción de las
anotaciones manuscritas:
Arriba:
Sello rojo “Secreto”.
Sello del Ministerio de
Asuntos Exteriores, Sección D III, 12 de enero de 1942
1) Pg [Parteigenosse
(miembro del Partido)] Rademacher para su información [zur Kenntnis]
2) W.V. [Wiedervorlage
(Presentar nuevamente)] 18/1 [18 de enero]; tachado, luego: 19/1 morgens
[19 de enero por la mañana]
[Rubricado por Luther]
Vorgemerkt [tomado nota de]
luego rubricado y fechado 14/1 [14 de enero] por Rademacher
Abajo:
D III 709.g [número de
archivo]
Protocolo de la reunión aún
pendiente.
Archívese por el momento
[z.d.A./ zu den Akten]
Rubricado y fechado 21/1 [21
de enero] por Rademacher
A partir de aquí la reunión ya no se dilató más en el tiempo, tal y como se
había previsto se llevó a cabo en la Villa Marlier el veinte de enero de 1942.
Los allí reunidos plasmaron en papel y -según algún testigo más “vivamente” de
palabra- cual era su “Solución final” para un problema inexistente, más allá
del ideario de su religión política. Sacrificaron a millones de personas por
pura paranoia que, además, lo fue colectiva.
El comienzo de la reunión de Wannsee
Una vez convocados por
Heydrich, se reunieron en la Villa Marlier los jerarcas implicados en dar forma
a eso que Göering -y seguramente Hitler- llamaban “solución global a la
cuestión judía”. Según el periodista Eugeni Xammar, Hitler, en una entrevista
antes de su acceso al poder, había exclamado respecto a si pensaba resolver la
“cuestión judía” a garrotazos lo que sigue: “Ojalá -responde Hitler- , si no
fuera porque hay demasiados. El progromo es una gran cosa, pero hoy por hoy ha
perdido buena parte de su eficacia medieval” (Eugeni Xammar, citado por
Rosa Sala Rose en “Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo”, pág.
245, Editorial Círculo de Lectores, Barcelona 2005)
Quienes participaron, quién dirigía ejecutivamente y cuales eran sus
intenciones
El siguiente documento y listado muestra quienes fueron los participantes en la
conferencia y que acudieron a la convocatoria así como a que departamentos
representaban:
Geheime Reichssache
(Documento secreto del Reich)
30 Copias
copia no. 16
PROTOCOLO DE LA CONFERENCIA
I. Han participado en a la conferencia sobre la Solución Final (Endlösung) de
la cuestión judía que tuvo lugar el 20 de enero de 1942 en Berlin, Am Großen
Wannsee N° 56-58, las siguientes personas:
- Gauleiter Dr. Meyer
Reichsamtsleiter Dr. Leibbrandt [El Director de la Oficina del Reich]:
Reichsministerium für die besetzten Ostgebiete [Ministerio del Reich para
los Territorios Ocupados del Este]
- Secretario de Estado Dr.
Stuckart: Ministerio del Interior del Reich
- Secretario de Estado Neumann
Beauftragter für den Vierjahresplan: [Plenipotenciario para el Plan
Cuadrienal]
- Secretario de Estado Dr.
Freisler: Ministerio de la Justicia del Reich
- Secretario de Estado Dr.
Bühler: Gabinete del Gobernador General
- Subsecretario de Estado Luther:
Ministerio de Asuntos Exteriores
- SS-Oberführer Klopfer:
Partei-Kanzlei [Cancillería del Partido]
- Ministerialdirektor Kritzinger
[Director Ministerial]: Reichskanzlei [Cancillería del Reich]
- SS-Gruppenführer Hofmann:
Rasse- und Siedlungshauptamt [Oficina Principal para la Raza y el
Asentamiento]
- SS-Gruppenführer Müller:
Reichssicherheitshauptamt [Oficina Principal de la Seguridad del Reich]
- SS-Obersturmbannführer
Eichmann: Reichssicherheitshauptamt [Oficina Principal de la Seguridad del
Reich]
- SS-Oberführer Dr. Schöngarth,
Befehlshaber der Sicherheitspolizei und des SD im Generalgouvernement
[Comandante de la Policía deSeguridad y del SD del Gobierno-General]:
Sicherheitspolizei und SD [Policia de Seguridad y del SD]
- SS-Sturmbannführer Dr. Lange,
Kommandeur der Sicherheitspolizei und des SD für den Generalbezirk
Lettland, als Vertreter des Befehlshabers der Sicherheitspolizei und des
SD für das Reichskommissariat Ostland. [Comandante de la Policía de
Seguridad y del SD del Generalbezirk Letonia, como Representante del
Comandante de la Policía de Seguridad y del SD en el Reichskommissariat de
Ostland]: Sicherheitspolizei und SD [Policia de Seguridad y del SD]
El discurso de Heydrych
Reinhard Heydrich toma la palabra ante su auditorio y se dirige a él en los
términos que recoge el punto II del acta de sesiones:
“II. Se abrió la reunión con la declaración del Jefe de la Policía de
Seguridad y del SD, el SS Obergruppenführer Heydrich, quien anunció su
nombramiento por el Mariscal del Reich como Plenipotenciario para la
Preparación de la Solución Final del asunto Judío en Europa. Señaló que la
conferencia fue convocada con objeto de clarificar ciertas cuestiones de
principios. La demanda del Mariscal del Reich pidiendo que se realice un
proyecto de plan relativo a los aspectos prácticos, económicos y organizativos
de la solución final de la cuestión judía europea, requiere una deliberación
previa y conjunta de todas las paralelamente las instituciones centrales
directamente involucradas en las asuntes, de manera de coordinar líneas de
acción.”
Resulta evidente que Heydrich marca el terreno y menciona que autoridad le
encarga el asunto, la mención a Göering, en esa época, equivalía a mencionar a
Hitler. Igualmente remarca que lo que se adopte a de "solucionar
definitivamente" la "cuestión judía".
Los protocolos de Wannsee
El documento de Wannsee está lleno de eufemismos, dichos eufemismos pueden
interpretarse a partir de su literalidad o a partir de los resultados
conocidos. Aquí los interpretaremos partir de lo segundo y no de lo primero.
Nuestras piezas son esas y no las vamos a cambiar en lo esencial.
Incluso aceptando las reglas de la literalidad, hay dos cosas que se dicen
claramente en Wannsee, la primera que se pretende realizar la eliminación (por
la vía que sea) de toda Europa (y no solo de Alemania, y al listado de países y
número de judíos calculado nos remitimos) de unas determinadas personas por
pertenecer a una “raza” concreta. La segunda es una fisura en la literalidad
que nos muestra lo que se ocultaba tras los eufemismos utilizados, es el
siguiente párrafo del punto III del protocolo:
“Durante la solución final, se deberá conducir a los judíos al servicio de
trabajo al Este. En grandes columnas de trabajo y separados por sexo, se
trasladará a esas zonas a los judíos capaces de trabajar, para que construyan
carreteras; no hay duda alguna de que se perderá a una gran proporción de ellos
como consecuencia de una selección natural.
Los que queden; necesitarán un tratamiento adecuado, porque sin duda alguna
representan la parte más resistente y con su liberación, se podrían transformar
en el germen de una resurrección judía (pruebas de ello las da la historia).”
Bien, ¿por qué no podía producirse una “resurrección judía” si “solo” se les
buscaba otro hogar?, después, si el asunto era una deportación (cosa, ya de por
sí, condenable y digna de considerarse genocidio) ¿a que viene la idea de una
muerte por “selección natural” en trabajos forzados? ¿por qué los trabajos
forzados? ¿qué tiene que ver eso con la deportación o la “emigración”? y ¿cuál
es el “tratamiento adecuado” para impedir la “resurrección” de los
supervivientes?, por lo demás hacer notar que solo resucitan…los muertos. Hay
cosas que Freud las explica…y los implícitos casi explícitos de la Conferencia
de Wannsee también.
Otra cosa que deja entrever las intenciones de los "probos"
funcionarios del Reich, el caso de la esterilización de los denominados
"Mischlinge" -según los peculiares criterios raciales nazis
“mestizos” y, en particular de “alemanes y judíos”- aquí no hay ningún
eufemismo posible, la claridad es meridiana: esterilización-.
El documento de
Wannsee y la "Solución final"
Wannsee indica que la
voluntad de acabar con los judíos nada tiene que ver con la guerra, de hecho se
empieza con medidas anteriores a la guerra, como las leyes de Nuremberg o la
emigración de “pre-guerra” –que, además, se indica que era solo una medida
temporal y que no era la “solución final”-, después Wannsee apunta esa deportación
masiva –y ahora nos quedamos en la literalidad, no entramos a interpretar si
eso es un eufemismo o no, quedémonos solo en la literalidad- que, a la hora de
explicitarla, tampoco es tal puesto que ,claramente, se remite, en la práctica,
a la utilización de una población esclavizada en trabajos forzados -trabajos
que se contemplan hasta la extenuación de dicha masa esclavizada-.
Población que es reducida a tal estado en función ¿de qué? Solo de su condición
racial, eso es inapelable y clarísimo en Wannsee, no hay eufemismo posible ni
problemas de traducción al respecto: a los judíos se les esclaviza por ser
judíos.
¿Cómo se llama a eso? Pues eso, por si solo, ya es genocidio. Y conste que
eludimos hipotéticamente todo lo demás, y es muchísimo eludir, pero lo eludimos
porque el punto expuesto es indiscutible, y ese solo punto, ese solo, ya
constituye genocidio.
Un genocidio de escala europea o universal
Y la escala prevista en Wannsee para dicho genocidio no es alemana, es europea,
y a los poderes que se atribuye Heydrich, y al listado de judíos por países
europeos nos remitimos. Así, en el punto II del protocolo se indica que:
“II. Se abrió la reunión con la declaración del Jefe de la Policía de
Seguridad y del SD, el SS Obergruppenführer Heydrich, quien anunció su
nombramiento por el Mariscal del Reich como Plenipotenciario para la
Preparación de la Solución Final del asunto Judío en Europa. Señaló que la
conferencia fue convocada con objeto de clarificar ciertas cuestiones de
principios. La demanda del Mariscal del Reich pidiendo que se realice un
proyecto de plan relativo a los aspectos prácticos, económicos y organizativos
de la solución final de la cuestión judía europea, requiere una deliberación
previa y conjunta de todas las paralelamente las instituciones centrales
directamente involucradas en las asuntes, de manera de coordinar líneas de
acción.”
Mientras que en el punto III del protocolo se dice:
“III. Actualmente, con la previa autorización del Führer, la evacuación de
los judíos hacia el Este reemplaza la emigración, como posible solución
adicional.
Estas operaciones son opciones provisionales, pero ya se aplican las
experiencias prácticas que tienen una importancia significativa para la próxima
solución final de la cuestión judía.
En esta solución final de la cuestión judía europea, se tomarán
en cuenta a los aproximadamente 11 millones de judíos distribuidos en los
países siguientes:
- Pais : Número
- A. Altreich: 131.800
- Ostmark [Austria]: 43.700
- Territorios del Este: 420.000
- Gobierno-General: 2.284.000
- Bialystok :400.000
- Protectorado de Bohemia y
Moravia: 74.200
- Estonia - Sin judíos -
- Letonia: 3.500
- Lituania: 34.000
- Bélgica: 43.000
- Dinamarca: 5.600
- Francia /Territorio ocupado:
165.000
- Francia /Territorio no-ocupado:
700.000
- Grecia: 69.600
- Holanda: 160.800
- Noruega: 1.300
- B. Bulgaria: 48.000
- Inglaterra: 330.000
- Finlandia: 2.300
- Irlanda: 4.000
- Italia, incluyendo Cerdeña:
58.000
- Albania: 200
- Croacia: 40.000
- Portugal: 3.000
- Rumanía, incluyendo Besarabia:
342.000
- Suecia: 8.000
- Suiza: 18.000
- Serbia: 10.000
- Eslovaquia: 88.000
- España: 6.000
- Turquía europea: 55.500
- Hungría: 742.800
- U.R.S.S.: 5.000.000
- Ucrania sin Bielorrusia:
2.994.684
- Bialystok: 446.484
TOTAL: más de
11.000.000
En el punto III del protocolo
Y aún después, se añade en el punto III del protocolo de Wannsee:
“En países extranjeros aún falta una definición de los judíos según los
principios raciales y las cifras comunicadas sólo incluyen a los judíos por
religión. Dadas las actitudes y conceptos que prevalecen en cada país, el
tratamiento de este problema se enfrentará con ciertas dificultades,
especialmente en Hungría y en Rumanía. Por ejemplo en Rumanía, el judío aún
puede obtener con dinero, documentos que certifican oficialmente que posee una
ciudadanía extranjera.
En la Unión Soviética, la influencia de los judíos en todas las esferas de la
vida es bien conocida. Hay unos 5 millones de judíos en Rusia europea frente
apenas unos 250.000 en Rusia asiática.
En la zona europea de la URSS, los judíos se clasifican según su profesión, más
o menos como sigue:
- Agricultura: 9,1%
- Trabajadores urbanos: 14,8%
- Comercio: 20,0%
- Empleados del Estado: 23,4%
- Profesiones liberales (
medicina, prensa, teatro, etc..): 32,7%”
En definitiva: se pretende eliminar a todos los judíos
de Europa ¿por qué? Por ser judíos, no por otra cosa, es decir: por su supuesta
filiación racial, ese es el motivo. La totalidad del punto III del protocolo
clama eso, por mucho que se emplee el eufemismo en las palabras, la realidad
que se trasluce del conjunto, de la imagen de conjunto de esas frías cifras, es
tan clara como estremecedora.
La aniquilación de una
población
No en vano el trato que recibían los judíos, por parte de los nazis, era por lo
que se suponía era su intrínseca y genética acción corruptora –“el judío no es un ser humano. Es una
apariencia de putrefacción”, Walther Buch “dixit”-. Si mientras se
produce dicha eliminación se les explota además como masa de trabajo pues ese
“beneficio” que se añade a mayor gloria del “arianismo”, pero el objetivo respecto
a los judíos es la eliminación, no la explotación laboral, el “beneficio” en
esa peculiar cosmovisión es la eliminación, no la utilización laboral –para eso
ya estaban los “subhombres”, los eslavos entre otros-
Vayamos a un fragmento original del documento sobre la Conferencia de Wannsee,
el texto en alemán es el siguiente:
"Unter entsprechender
Leitung sollen nun im Zuge der Endlösung die Juden in geeigneter Weise im Osten
zum Arbeitseinsatz kommen. In großen Arbeitskolonnen, unter
Trennung der Geschlechter, werden die arbeitsfähigen Juden straßenbauend in
diese Gebiete geführt, wobei zweifellos ein Großteil durch natürliche
Verminderung ausfallen wird. Der allfällig endlich verbleibende Restbestand
wird, da es sich bei diesem zweifellos um den widerstandsfähigsten Teil
handelt, entsprechend behandelt werden müssen, da dieser, eine natürliche
Auslese darstellend, bei
Freilassung als Keimzelle eines neuen jüdischen Aufbaues anzusprechen ist. (Siehe die Erfahrung der Geschichte.)"
Las traducciones
Bien, la traducción oficial dice lo siguiente:
"Durante la solución
final, se deberá conducir a los judíos al servicio de trabajo al Este. En
grandes columnas de trabajo y separados por sexo, se trasladará a esas zonas a
los judíos capaces de trabajar, para que construyan carreteras; no hay duda
alguna de que se perderá a una gran proporción de ellos como consecuencia de
una selección natural.
Los que queden; necesitarán
un tratamiento adecuado, porque sin duda alguna representan la parte
[físicamente] más resistente y con su liberación, se podrían transformar en el
germen de una resurrección judía (pruebas de ello las da la historia)."
Directamente del alemán, sin tomar la traducción oficial, lo traducimos
nosotros de la siguiente manera:
“Bajo la correspondiente
dirección, los judíos deben ser embarcados en el tren de la solución final,
conducidos de modo apropiado a instalaciones de trabajo en el Este. En grandes
brigadas de trabajo, separados por sexos, los judíos capaces de trabajar deben
ser llevados a ese lugar para la construcción de carreteras, donde, sin duda,
una gran parte caerá por selección natural.
Los que queden a pesar de
todo ello, dado que se trata de la parte que sin duda tiene capacidad de
resistencia, deben ser tratados de un modo adecuado, puesto que tales
representan la selección natural, y en caso de liberación, serían la semilla de
una nueva construcción judía (véase el curso de la Historia)"
Se trata de una traducción literal realizada directamente a partir del
original, es decir, sin retoques para que suene más comprensible en castellano,
como puede verse se aproxima mucho a la versión oficial.
Un exterminio
preconcebido
El texto dice lo que dice, se diría que aquí no hay mucho margen para
interpretar nada: “los que
queden a pesar de todo ello” ¿A pesar de qué? Pues a pesar de haber
caído una gran parte por “selección
natural” en los trabajos forzados, es decir el remanente de los que no
mueran, no hay intención aquí de “deportar” sino de matar –explotando primero a
los prisioneros, que no son otra cosa, ni se los contempla como otra cosa-.
Sigue: “dado que se trata de
la parte que sin duda tiene capacidad de resistencia, deben ser tratados de un
modo adecuado, puesto que tales representan la selección natural”.
Bien ¿a que se debe adecuar ese modo? Pues nos lo dice a continuación, se debe
adecuar a evitar la siguiente circunstancia: a que sean “la semilla de una nueva construcción
judía (véase el curso de la Historia)”.
Por tanto no se trata de otra cosa sino que de exterminar completamente a los
judíos y a la comunidad judía, descartando por completo la posibilidad de
liberar a los supervivientes de los trabajos forzados que podrían ser el punto
de partida de esa “nueva
construcción judía”.
Eso es Wannsee, eso y no otra cosa. Y Wannsee muestra la planificación de lo
que los nazis querían hacer con el total de los judíos de Europa –y volvemos a
remitirnos al punto II del protocolo y al listado de países europeos -y total
de población judía en los mismos que aparece en la página 6 del documento- que
incluye, por cierto, España, Portugal, Suiza, Suecia y Turquía, naciones que no
estaban en guerra, así que si alguien quiere presentar la excusa de "un
asunto de guerra" nada de nada-.
Y ese “que hacer”, esa “solución final” consiste, explícitamente, en deportar
hacia el Este a las masas de población judía que “organizados en brigadas de
trabajo, separados por sexos” se dedicaran a realizar trabajos forzados hasta
la extenuación –literal, no metafórica- y así “sin duda, una gran parte caerá por selección natural”,
los que pese a ello aún sobrevivan serán “tratados
de un modo adecuado” para que no se produzca “una nueva construcción judía”.
Dicho en otras palabras: la “solución final” que busca Wannsee contempla la
eliminación total de los judíos de Europa mediante el uso y abuso masivo de
trabajos forzados y la liquidación de los supervivientes que, pese a todo,
queden de esos trabajos. Aún más claro: se planifica un genocidio.
Wannsee muestra la voluntad de preparar un genocidio que, como mínimo,
contempla la escala continental –nada que ver, por tanto, con el “espacio
alemán”, ni con “echar a los judíos de Alemania”-. Sí que tiene, mucho que ver,
sin embargo, con el imaginario abisal de los mitos y el misticismo nazi.
El exterminio judío en el ideario nazi
Para empezar tenemos lo manifestado por el propio Adolf Hitler al periodista
catalán Eugeni Xammar en el período del intento de golpe de Estado de Múnich,
el fragmento significativo al completo es el que sigue, y fue publicado originalmente
en el semanario “La Veu de
Catalunya” el 24 de noviembre de 1923, allí Xammar pregunta y
Hitler responde:
“Si queremos que Alemania
viva, debemos eliminar a los judíos” Xammar inquiere “¿A garrotazos?”. “Ojalá
-responde Hitler- sino fuera porque hay demasiados. El progromo es una gran
cosa, pero hoy por hoy ha perdido buena parte de su eficacia medieval […]. Pero
ahora las cosas han cambiado. ¿Qué sacaríamos de liquidar a la población judía
de Múnich si en el resto de Alemania los judíos siguen siendo, como ahora, los
amos del dinero y de la política? En toda Alemania hay más de un millón de
judíos ¿Qué quiere hacer? ¿Los quiere matar a todos en una noche? Sería la gran
solución, evidentemente, y si eso pudiera suceder, la salvación de Alemania
estaría asegurada. Pero no es posible. El mundo se nos lanzaría encima en lugar
de darnos las gracias”. Es bien sabido que la “gran solución” terminaría por
encontrarse: las cámaras de gas, eficaz versión fría y tecnificada del
asesinato en masa (...)” (Eugeni Xammar, citado por Rosa Sala Rose,
y la propia autora en “Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo”,
pág. 245 y 246, Editorial Círculo de Lectores, Barcelona 2005)
Para continuar esta aquello que el propio Adolf Hitler escribe un año después,
en 1924, en “Mein Kampf”, en dónde afirma que la Primera Guerra Mundial podría
haberse ganado por Alemania de haberse gaseado a tiempo a unas cuantas decenas
de miles de judíos.
Pero hasta podemos remontarnos a los puntos programáticos que, en total de
veinticinco, enumera el NSDAP en sus inicios en 1920, de todos esos puntos dos
hacen referencia clara y expresa al antisemitismo, y, el resto es un canto al
totalitarismo y, en buena medida, también aunque bajo algo más de camuflaje al
antijudaísmo.
La organización del
genocidio
Quede claro que el genocidio no se monta a partir del documento. El documento
es una de las pruebas que quedan de que se organizó premeditadamente el
genocidio, y que este no fue "una consecuencia trágica de la guerra".
El documento es solo un acta de una reunión -posiblemente no la única, pero
tenemos el documento que tenemos y de la reunión que tenemos, y a eso hay que
ceñirse- donde se abordaba como preparar y llevar a la práctica la
"solución final".
Por lo demás, y, según algunas declaraciones, de alguno de los implicados en
los procesos que se les siguieron tras la guerra, el lenguaje que se utilizó en
la Conferencia de Wannsee fue mucho más explicito que lo que se reflejó después
por escrito, pero, en cualquier caso, escrito hay lo que hay.
La clara idea de
vulnerar la propia legalidad
Si bien estaba claro que el derecho alemán pierde su condición de tal -la
“maiestas” o legitimidad- y queda en el mero ejercicio del “imperium” -la
fuerza-, como mínimo desde la promulgación de las leyes antisemitas de
Nuremberg en 1935. Resulta clara la conciencia de los reunidos -cuando menos de
Heydrich- de ir un paso más allá o, por decirlo de una manera más expresiva: ir
justo el paso más allá. A través de las medidas planificadas en Wannsee, esto
queda clarísimo cuando se dice:
“Luego, el Jefe de la
Policía de Seguridad y del SD pasó brevemente revista a la lucha conducida
hasta el presente contra este enemigo. Los elementos más importantes son:
a) obligar a los judíos a
salir de las distintas áreas de la vida del pueblo alemán,
b) obligar a los judíos a
salir del espacio vital (Lebensraum) del pueblo alemán.
Para alcanzar estos
objetivos, se dio impulso a la emigración acelerada de los judíos de la zona
del Reich, que se consideró como única solución provisional posible.
En enero de 1939, se
instituyó una Oficina Central del Reich para la Emigración Judía, bajo las
instrucciones del Mariscal del Reich, siendo confiada su dirección al Jefe de
la Policía de Seguridad y del SD. Sus tareas fueron principalmente:
a) tomar medidas para
preparar una emigración incrementada de los judíos,
b) encauzar el flujo de
emigración,
c) acelerar la emigración en
los casos individuales.
El objetivo de esta tarea
fue limpiar el espacio vital alemán de judíos, de forma legal.
Los inconvenientes
ocasionados por tal forma de emigración, intensamente acelerada, eran claros
para todas las autoridades.”
(Actas del Protocolo de la Conferencia de Wannsee, pág. 3-4)
Está clarísima la conciencia de lo que se hace, no se habla ya de violentar la
justicia que, repetimos, no existía como mínimo desde las leyes raciales de
Nuremberg de 1935 -de hecho ardió junto al Reichstag en 1933-, sino de
olvidarse hasta de “la forma legal” por los “inconvenientes” ocasionados por la
misma a las “autoridades” nazis. Era demasiado poco expulsar a la gente de sus hogares, unos asesinos lo que
desean es asesinar.
Jorge Romero Gil
Bibliografía
AA.VV.: Protocolo de la Conferencia de Wannsee. 20 de enero de 1942, Casa de la Conferencia de Wannsee
Hitler, A.: Mi Lucha
Rosenberg, A.: El mito del siglo XX , Ed, Wotan
Trevor-Roper, H. (Ed.).: Las conversaciones privadas de Hitler (conversaciones de sobremesa), Ed. Crítica, Barcelona