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lunes, 9 de enero de 2012

Lewis Carroll, la lógica y los koan



Los cuentos de Dodgson tienen dos vertientes, por una parte pueden ser seguidos como cuentos infantiles y, de hecho, buena parte de su público es infantil y a ese público iba dirigida su obra.

Pero, Dodgson, lo que no hace en ningún momento es considerar a su público infantil "naiff", inocente con esa inocencia que no se asombra excesivamente de los asombroso sí, pero "infantiloide" no, por el contrario lo entiende sensato, con notable sentido común, y hasta con capacidad de abstracción suficiente como para enfrentar las paradojas -más que acertijos- encriptadas que constantemente plantan en sus diálogos los personajes de esos mundos extraordinarios.
 
Los aspectos no infantiles en la literatura de Lewis Carroll

Por otra parte tenemos la otra vertiente, la que no es nada infantil, la que Dodgson experimenta a partir de sus cuentos, experimentación que es consciente y meditada, como nos revelan las declaraciones de Alicia Rikes sobre como surgió la idea de colocar su reino de ajedrez justo al otro lado del espejo, lo que le permitía la inversión total que imperaba, junto a ciertas reglas del ajedrez, en ese su segundo reino de fantasía, y si nos fijamos ambos reinos de Alicia son reinos de juegos... nada infantiles: un reino de naipes, otro de ajedrez. No son precisamente ni casas de muñecas ni ejércitos de soldaditos de plomo, por citar dos juguetes propios de los niños de cierta posición de la época.
 
La lógica carrolliana y los koan

Los elementos de lógica formal que se convierten en "antilógica", en paradojas tales que precisan "iluminación" para su resolución -pues en general la tienen y, cuando no la tiene, se escapan a lo onírico...que es el otro gran elemento de Carroll y su otro gran campo de "buceo"- nos recuerda a los koan, que son planteamientos zen que muchas veces caen en lo paradójico –aunque la paradoja no sea su objetivo-. La finalidad de un koan es "impactar" en el oyente y mediante ese "impacto" darle elementos para resolver un problema aparentemente irresoluble -a veces también incluyen enseñanzas entonces son mondo/koan, pero...muchas paradojas de Dodgson también conllevan esas enseñanzas...-. Aunque, en realidad, un “koan puro” no tiene por pretensión ser resuelto sino “sentido”, es hacia la capacidad sensorial hacia lo que se apunta, pero ese es otro tema.

Un koan típico y puro es una corta y aparentemente sencilla pregunta ¿qué es "mu"? La respuesta parece tener varias opciones, porque "mu" es el nombre de una letra china, también es la onomatopeya del mugir de una vaca, y también significa "no", "Mu" tiene no solo esas vertientes sino más, entre otras... una relación de tiempo, de paradoja y de aparente absurdo, justo eso une ese ejemplo con lo que se desarrolla en una parte del episodio  del te con el Sombrerero.

No quiero decir que Dodgson tuviese contacto con el budismo zen -la verdad es que lo ignoro y no recuerdo nada en su biografía que lo indique o mencione-, pero sucede que, como dicen Jung y Campbell, hay cosas que son universales, forman parte de un inconsciente colectivo. Dodgson, como ya se ha dicho, era profesor de lógica y... .bastante bueno, esa lógica le llevaba, además a enlazar con el pensamiento griego, y, en el fondo y "rascando" formas los planteamientos de la  filosofía griega... no andan muy lejos de los de Gautama y las diferentes variantes del budismo -¡ojo!, digo budismo, no confundir con la multitud de charlataneria New Age que abunda en Occidente-.

Otro koan que podría plantear cualquier personaje de los mundos de Dodgson ¿Como aplaudir con una mano? Yo tengo una respuesta, pero... seguramente hay varias, esa es una de las grandezas de los koan -y de Dodgson- que las cosas no son lo que parecen y que, además, pueden ser...  muchas cosas a la vez -no "en lugar de" sino "a la vez" y eso nos llevaría a derivadas tal vez más complicadas, porque nos podría llevar a estados cuánticos y a gatos, sea al de Cheshire sea al Schrödinger-. También pueden ser otra cosa: una sencilla y humilde sensación. 

Jorge Romero Gil


Bibliografía

Carroll, L., Alicia en el País de las Maravillas y A través del Espejo, Ediciones Cátedra, Madrid, 1999

Carroll, L., Alicia en el País de las Maravillas, Edimat Libros, Madrid, 1998

Mumon, Mumonkan, La Entrada sin Puerta